LAS TRANSFORMACIONES SUFRIDAS EN LOS ÚLTIMOS CUARENTA AÑOS POR LA TEORÍA DEL DELITO SE VINCULAN DECIDIDAMENTE CON LA REESTRUCTURACIÓN PROPUESTA POR LA TEORÍA DE LA ACCIÓN FINALISTA, QUE PUSO EN TELA DE JUICIO NO SÓLO EL VALOR DE LOS CONCEPTOS PERTENECIENTE A LA DOGMÁTICA QUE HOY SE LIGA A LOS NOMBRES DE VON LISZT Y BELING, SINO, Y FUNDAMENTALMENTE SUS BASES METODOLÓGICAS LA PROPOSICIÓN BÁSICA DE WELZEL, SEGÚN LA CUAL EL OBJETO NO TIENE QUE DETERMINARSE POR EL MÉTODO, SINO EL MÉTODO POR EL OBJETO”, DIO COMO RESULTADO UNA CANTIDAD DE TRANSFORMACIONES QUE AFECTARON A LA TEORÍA DE LA ACCIÓN, LO INJUSTO, EL TIPO, LA CULPABILIDAD, EL ERROR, LA PARTICIPACIÓN ETC.
PERO A LA VEZ QUE SE GESTABA EN SUCESIVAS FORMULACIONES LA TEORÍA FINALISTA DE LA ACCIÓN Y EL CONCEPTO DEL DELITO EN ELLA APOYADO, LOS DELITOS IMPROPIOS DE OMISIÓN FUERON SUFRIENDO TAMBIÉN UNA -CASI PODRÍA DECIRSE INDEPENDIENTE EVOLUCIÓN EN LA CUAL TODOS SUS ELEMENTOS FUERON PUESTOS EN DUDA, REFORMULADOS Y REANALIZADOS SERIA QUIZÁS ACERTADO AFIRMAR QUE LOS DELITOS IMPROPIOS DE OMISIÓN CONSTITUYERON UNO DE LOS PUNTOS CENTRALES HACIA LOS QUE SE DIRIGIÓ LA CRÍTICA DEL DERECHO PENAL LIBERAL POR LA LLAMADA ESCUELA DE KIEL (SEHAFFSTEIN Y DAHM), EN PROCURA DE ALCANZAR LOS COMETIDOS DE UN NUEVO ORDEN.